
“Estamos llevando a cabo la transformación más radical jamás conocida. Si un país acelera su avance económico pero deja atrás sus instituciones básicas, su potencial para crear riqueza se verá limitado. A esto llamamos la Ley de la congruencia. (...)
Veamos los ritmos del cambio que se está produciendo. Estamos en una autopista por la cual se mueven nueve coches, cada uno representa a una institución de la sociedad:
- 160km/h: Zumbando. La empresa, los negocios. La tecnología va a toda marcha.
- 145 km/h: la sociedad civil, colectivamente, apretujada (ONG, órdenes religiosas, asociaciones diversas, activistas, etc). Piden cambios medio ambiente, defensa, ordenación territorio...
- 100km/h.: La família estadounidense. Padres, madres, solteros/as, parejas de hecho, casados de nuevo, hijos de uniones anteriores y nuevas, matrimonios homosexuales, etc. El teletrabajo para lograr jornadas más flexibles.
- 50km/h: Los sindicatos. Siguen encallados mientras el trabajo es cada vez más deslocalizado y móvil.
- 40km/h: Burocracias gubernamentales y agencias reguladoras. Es más fácil poner en marcha una burocracia nueva que clausurar la vieja.
- 15km/h: sistema escolar estadounidense, reflejo econmía de principios de s. XX. Padres, profesores y alumnos piden un cambio. ¿Puede un sistema educativo que va a 15km/h preparar a alumnos para trabajar en empresas que van a 160 km/h?
- 10 km/h: Organizaciónes Intergubernamentales como las Naciones Unidas, el FMI, la OMC...
- 5km/h: Estructuras políticas de países ricos. Nunca fue concebido para la complejidad y ritmo frenétco de una economía basada en el conocimiento. Y eso es lo que tenemos ahora.
- 2km/h: La Ley. Por un lado, abogados, facultades de derecho y tribunales cambian rápidamente. Pero el Corpus de las leyes permanece estático. Lo vemos en el tema de internet: derechos de autor, a la intimidad, patentes todavía no se han puesto al día y supondrán una gran batalla a librar.
Estamos atravesando la más profunda convulsión en el sismtea de conocimiento mundial desde que nuestra especie empeó a pensar. Hasta que asimilemos este punto, nuestros planes de futuro más meditados errarán el tiro”.
Ver la nota:
Reshaping Learning from the Ground Up | Edutopia